Cuando estuve 20 años en otra iglesia conocía la mitad de la personalidad de Jesucristo. Cuando los misioneros me enseñaron en su pensión me encontré que había muchas charlas que se empapaban con mi pensamiento y coincidía a los que había madurado espiritualmente.
Quería conocer a mi Padre Celestial, Jesucristo y el Espíritu Santo, según las escrituras, las charlas y los Profetas modernos.
Los empecé a conocer. “Conocer a Dios en aquel sentido pleno que nos permitirá obtener salvación eterna, significa que debemos saber lo que él sabe, gozar de lo que él goza, experimentar lo que Él experimenta. En el lenguaje del Nuevo Testamento, ser semejantes a Él”
“Pero antes de poder ser semejantes a Él, debemos obedecer aquellas leyes que nos permitirán adquirir el carácter, las perfecciones y los atributos que Él posee”.
“Antes de poder obedecer estas leyes, debemos aprender cuáles son; debemos aprender de Cristo y de su Evangelio. Debemos aprender que “la salvación fue, y es, y ha de venir en y por la sangre expiatoria de Cristo. el Señor Omnipotente”.
Debemos aprender que el bautismo bajo las manos de un administrador legal es esencial para la salvación y que después del bautismo debemos guardar los mandamientos y 2seguir adelante con firmeza en Cristo, teniendo una esperanza resplandeciente, y amor hacia Dios y hacia todos los hombres”
No hay comentarios:
Publicar un comentario